martes, 6 de noviembre de 2018

CRONICA, JUDAS PRIEST EN PERU: PODER DE FUEGO PARA EL SIGLO XXI

Judas Priest en Lima. Foto: Renzo Sánchez

Cuando muchos pensaban que Judas Priest se veía diezmada por el gran golpe que significaba el alejamiento de sus dos guitarristas emblemáticos, pues contrariamente a lo que el sentido común sentenciaría como el fin de una carrera brillante, ahí en el momento más crítico de la banda, los miembros activos se las ingeniaron para recuperar el valor de los "Metal Gods" en la escena mundial

Fue como una guerra contra la adversidad, el teatro de operaciones requería de una estrategia para superar los embates del destino. Las medidas fueron pragmáticas pero necesarias, en 2016 Richie Faulkner ocupó el lugar de K. K. Downing, pero en menos de un año el infortunio se manifiesta cuando Glenn Tipton es diagnosticado con el mal de Parkinson. La banda tuvo que rediseñar las cosas, mantiene al guitarrista como miembro activo que participa en las composiciones, grabaciones y decisiones de grupo, pero toca algunos minutos en los recitales cuando su doctor se lo autoriza. 

Judas Priest en Lima. Foto: Renzo Sánchez

Para entender mejor el asunto, tenemos un nuevo concepto que se consolidó conforme se ha ido desarrollando la gira vigente, estamos frente a un Judas Priest del siglo XXI repotenciado con un sonido tan devastador como nunca antes jamás. Es un capazo Tom Allom, productor del reciente álbum y de casi toda la discografía de la banda, de la crisis logró explotar una oportunidad para sintetizar el nuevo sonido de Judas Priest, y el nombre escogido no podía ser tan representativo; "Firepower" es en esencia el nuevo Poder de Fuego y este se amalgama perfecto cuando entra a tallar el brazo derecho de Allom, Andy Sneap, co-productor del álbum y guitarrista que reemplaza a Tipton en las giras.

En la esfera de las cosas personales, puedo decir que Judas Priest es una de mis bandas favoritas de toda la vida. Me enganché con ellos en una edición de Disco Club, programa musical que conducía el patriarca Gerardo Manuel en canal 7, recuerdo vagamente sus comentarios al presentar por primera vez el vídeo de You´ve Got Another Thing Comin´, la tradujo como "Algo Más Te Viene" y dijo de Rob Halford que le parecía un personaje "siniestro". 

Judas Priest en la Explanada del Jockey Club, Lima, Perú. Foto: Renzo Sánchez 

Música pesada, pelilargos ataviados de cuero y tachas de metal, espectacular voz de un cantante "siniestro", qué más motivadoras podrían ser éstas características para un adolescente de 12 años despierto a los estímulos y que andaba buscando identificación en la sociedad. La adquisición en cassette del fabuloso Screaming For Vengeance en la tienda Hector Rocca de Galerías Persia fue una revelación, y escucharlo a diario era una de las experiencias más hermosas de la vida. 

Por supuesto que no podía faltar a este concierto a pesar de los contratiempos que me condicionaron a perderme las primeras cuatro canciones. 

Para empezar, fue gratificante encontrarme con amigos, amigos de los amigos y conocidos que no veía en muchos años. 

Ni bien entré a la zona General, la explanada del Jockey Club reventaba con cinco mil asistentes eufóricos que no cesaban de ovacionar a los "Metal Gods". Digamos que desde mi posición (cercana al monitoreo) era como estar en la parte posterior de campo A, calculando 45 metros de distancia entre el crowd y el stage en un concierto de estadio. El punto medio es la perfecta referencia para disfrutar del despliegue sonoro y donde se pueden apreciar muy bien los movimientos, las gesticulaciones de los músicos, y las visuales de las pantallas led.


Richie Faulkner. Judas Priest en Lima. Foto: Renzo Sánchez

Creo que este concierto sentó un precedente en técnicas auditivas, el seteo del sonido en general era una bestialidad. Daba la impresión que estuviera al borde de los decibeles soportables por el oído y el exposoma humano. A todo esto, aumentale los poderosos riffs motosierra de las guitarras, el estruendoso bajo de Ian Hill y los agudos de Rob Halford, que ya te imaginarás como desafiando el paso de los años, hace el esfuerzo sobrehumano por entregarte esas notas exigentes. 

Punto a parte son los toques de tambores y el doble pedal de Scott Travis, sonaban como si se tratara de un bombardeo de misiles en pleno apocalipsis, quizá te suene exagerado, pero no lo entenderás si no estuviste ahí, y nada se puede comparar revisionando los vídeos del magnánimo sacerdote. Lo que se siente in situ es un bombeo cardíaco endemoniado y mortal.   


Judas Priest en Lima. Foto: Renzo Sánchez 

PASAJES MEMORABLES DEL SHOW:

The Ripper fue como una puerta dimensional al Unleashed In The East, album en vivo del 79 al que siempre recurro, Turbo Lover sonaba bastante en la programación habitual de radio doble nueve en el 87, The Green Manalishi otra de mis favoritas incluidas en el Unleashed In The East, al respecto, la tocaron igualita, con el mismo efecto de voz, qué pajaza!  

Freewheel Burning del Defenders Of The Faith fue un hitazo en el 84, sonaba en la radio,  en las juergas y en éste concierto fue un delirante mosh en la zona General. Por supuesto no podía faltar You´ve Got Another Thing Comin´ de ese 82 hermoso.  Una estampa clásica de la banda es cuando Rob Halford ingresa al stage montando una moto Harley Davidson, esta vez para interpretar la pegajosa Hell Bent For Leather, el cantante, agradecido por el feedback del público exclama "Lima es de la puta madre" aumentando el fulgor del recital.


Judas Priest en Lima. Foto: Renzo Sánchez 

Scott Travis hace un amago de redobles y todos identifican lo que se venía, el gran calmante del 90, PainKiller! ese temazo que desata pogos salvajes en todas las ciudades de mundo. Conforme pasa el tiempo y va evolucionando la tecnología, reafirma su vigencia Electric Eye, joya del Screaming For Vengeance que habla de un mundo orwelliano donde el espionaje satelital es elemental para todo sistema opresor.  

Breaking The Law del espectacular British Steel publicado en el 80, no podía quedar fuera de la lista, mientras los músicos hacen lo suyo, se proyecta una union jack gigante en el marco de la pantalla led. Vinculando la retrospectiva tocan Living After Midnght del mismo álbum. Rob Halford mueve al crowd y éste responde cantando el estribillo "living after midnight, rockin´ to the dawn, living after midnight, lovin´ til the morning, then i´m gone, i´m gone". Gran cierre para un concierto que superó todas las expectativas. 

Cuando los músicos se despiden del público limeño, flamean una blanquirroja, y en medio de las ovaciones se lee en las pantallas una frase que suena a promesa de caballeros; "The Priest Wil Be Back".  Servirá entonces de excusa para que en la próxima visita incluyan Victim Of Changes, será el motivo especial que aumentará las expectativas en un pronto retorno de Judas Priest a ésta tierra.  



Judas Priest en Lima. Foto: Renzo Sánchez 
  




Flyer oficial. Judas Priest en Lima.  30 de octubre 2018.



Setlist.
1. Firepower
2. Running Wild
3. Grinder
4. Sinner
5. The Ripper
6. Lightning Strike
7. Turbo Lover
8. Desert Plains
9. No Surrender
10. The Green Manalishi (With The Two Prong Crown) – Fleetwood Mac 
11. Night Comes Down
12. Rising From Ruins
13. Freewheel Burning
14. You’ve Got Another Thing Comin’
15. Hell Bent for Leather
16. Painkiller
Encore:
17. Electric Eye
18. Breaking the Law
19. Living After Midnight


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