En una noche cargada de emotividad, nostalgia y celebración, la gira Gracias Totales concebida por Zeta y Charly para homenajear a Gustavo, pasó por la capital con enormes expectativas, polémica y satisfacciones.
No voy a negar que en algún momento tuve mis reparos, y hasta pensaba no ir, pero leyendo las entrevistas a los músicos implicados en el proyecto y por supuesto, observando el arranque de la gira que se dio en Bogotá, esas opiniones contrariadas se me desvanecieron en un instante, por varias razones: Es un homenaje a Gustavo, con músicos que tocaron con Gustavo, con el fondo musical de Soda Stereo, mas la participación presencial y digital de artistas influenciados por Gustavo y Soda Stereo. Sin duda, se trataba de un nuevo concepto, una experiencia diferente.
COMO UN AVE DE PRESA:
Bordeando las 6:30 de la tarde, me dispongo a buscar mi localidad, Oriente, observo largas colas alrededor del Estadio Nacional y quedo impresionado por la presencia de un público mayoritariamente adolescente y juvenil, por supuesto había gente de la generación que vio a Soda en las cuatro presentaciones oficiales que se produjeron en Lima en los años 86, 87, 95 y 2007. Cabe resaltar el ánimo, la ansiedad, las expectativas por ver volver a la banda latinoamericana más apreciada del continente, y eso de por sí propiciaba un clima entusiasta y una vibra positiva general.
DISCO ETERNO:
8:00 pm. Suenan canciones del emblemático Artaud de Pescado Rabioso, se escucha al recordado flaco Spinetta interpretando Cementerio Club, algunos asistentes incluido éste servidor, la cantan. Las luces del estadio están encendidas aún, desde mi butaca las inmensas pantallas me evocan el descomunal tríptico led que presentó Roger Waters en su última visita al país, de igual manera el despliegue de torres y amplificadores aéreos, no cabe duda que éste evento ha sido ideado para que las percepciones auditivas sean de lo más óptimas.
9:00 pm. Desde el stage irrumpe alguien con una cámara, está grabando imágenes del público, los asistentes responden alzando los brazos y gritan, es Charly haciendo travesuras.
ME VERAS VOLVER Parte II y GRACIAS TOTALES:
9:30 pm. Las luces se van apagando ordenadamente sector por sector, el estadio queda en penumbras, y cuando se encienden las pantallas, corren imágenes en plano subjetivo de alguien que está en su biblioteca y selecciona un viejo vhs de su colección en cuya etiqueta se lee "Soda", lo coloca en el reproductor, y en seguida aparecen imágenes retro de la banda, están los tres muy jóvenes viviendo experiencias de giras y a cada captura de la estampa de Gus, el público aclama pasionalmente.
Soda Stereo en Lima, Gracias Totales. Foto: Andrés Valle/ANDINA
Una antesala nostálgica que alcanza su pico máximo cuando se enlaza con Sobredosis de Tv, el track que abre el show. Es impresionante como la tecnología logra que la voz e imágenes de Gus se vinculen tan naturalmente, entre la realidad y la fantasía hay una pantalla led que retrata a los tres integrantes como si nada hubiera sucedido en los últimos años.
Charly, Zeta, Richard, Zorrito, Roly, Simón están contentos por hacer un excelente inicio en Lima ante un crowd entregado, obvio, siempre tendrán aquí un feedback leal, están frente al "público más caliente de Latinoamérica", Gustavo dixit. Al finalizar la canción, el público se lanza a corear "olé olé olé Soda, Soda", la experiencia es como un retorno triunfal, "un matanervios" si se me permite la expresión, y al mismo tiempo un desquite de la amargura que había deparado el destino, razones que ya todos saben.
Desde ahora, todo fluye con normalidad. Nuevas imágenes a modo de antesala en las pantallas, están los tres en un bote, en medio de una laguna, jugando, cagándose de risa, recuerdos que vienen y van, bote, laguna, Gus remando, o sea, por asociación de ideas está entendido que lo que viene es Hombre Al Agua, así es, y canta Richard Coleman, viejo amigo que acompañó a Gus en diferentes episodios musicales que se remontan a Fricción, los inicios de Soda, y hasta antes del fatal desenlace había sido miembro estable en la banda que solía acompañar a Gus en sus giras de solista.
Continúa el modo presencial con León Larregui para cantar Disco Eterno. Muy buena canción, pero a este muchacho le falta actitud.
El factor emocional es lo que prevalece dentro del concepto, esa apelación a la nostalgia, al vínculo con el ser remoto que nunca se olvida, es la clave del por qué los recitales de Queen son tan multitudinarios y exitosos, eso también explica mejor el por qué hay una presencia mayoritaria de adolescentes que acudieron al Gracias Totales, no solamente asimilaron la música que escuchaban sus padres, sino que además, se conectaron con ese factor emocional.
El siguiente invitado es presencial, es el cantante de Café Tacuba, Ruben Albarrán, para serles sincero, no me gusta como canta, pero tiene carisma y lo transmite espontáneamente, por eso cae bien y se gana el aprecio del público, cantar Lo Que Sangra, conecta con el público, al final se despide emocionado agradeciendo a Charly, a Zeta, a Gustavo y a Lima, por tanto.
Soda Stereo en Lima, 3 de marzo 2020. Foto: Renzo Sánchez.
Para cantar Zoom, aparece Benito, el hijo de Gus, quien a través del vídeo deja un mensaje de apertura y tolerancia al amor entre personas del mismo sexo. El babasónico Adrián Dargelos participa en modo presencial para interpretar Trátame Suavemente, su dominio de escena es forzado, pero cumple. Se cierra un tramo largo de invitados.
En La Ciudad de la Furia, es una locura, imágenes de Gustavo aparecen otra vez en pantallas, se mezclan con los edificios del clásico vídeo, su voz y los arpegios de su guitarra se escuchan plenamente, vibran 35 mil asistentes, Zeta excitado se las arregla para alzar los brazos entre las notas con el fin de saludar al público, sin duda uno de los momentos más fulgurantes del show y que termina coronándose con el excepcional punteo final de Roly Ureta.
Tras unos segundos de silencio, irrumpe un guitarrazo de Richard, la progresión son unas notas sagradas para éste servidor y la está tocando muy idéntica a como suena originalmente en el Dynamo, pero creo que es un error poner a Robi Draco Rosa a interpretar un temazo como éste, su interpretación está buena, pero no cabría otra voz más acertada que la del propio Gustavo Cerati. Ahí va En Remolinos con su cadencia envolvente, densa, psicodélica, caótica, sónicamente una maravilla.
Andrea Echeverry, se hace cargo de Pasos, la performance de los músicos es impecable y hay algo importante que acotar al respecto, es la primera vez que la tocan en vivo desde el celebrado Unplugged para MTV, 1996.
El siguiente es un invitado presencial que viene a Lima en calidad de exclusiva, es un productor musical ganador de dos premios Oscar, en la década anterior formó parte del conjunto electrónico Bajofondo en el cual Gustavo Cerati participó como especial guest, está demás decir que destacó con su banda Arcoiris (Argentina) y que junto a El Polen (Peru) y Los Jaivas (Chile) formaron la trilogía que gestó el movimiento folk rock en Sudamérica a fines de los 60 y comienzos de los 70. En su visita a Lima, tuvo un encuentro con el gran Juan Luis Pereira para grabar canciones que estarán incluídos en el próximo álbum de El Polen. Con ustedes el célebre Gustavo Santaolalla quien con charango en la mano, interpreta una clásica muy querida por todos; Cuando Pase El Temblor!
Este es uno de los momentos más emotivos del show, Charly y Zeta están solos en el stage en medio de una atmósfera intimista, los tonos azulados amalgaman una sensación de desolación, aparece en pantalla la figura de Gus esbozando un efecto con su guitarra y al cantar las primeras líneas de Fue, las emociones vuelan disparadas. Charly mantiene el ritmo, pero se las ingenia para alzar la mirada y observar a su recordado compañero en la pantalla, Zeta está más adelante, ensimismado, tocando su bajo mientras suena el dulce solo de trompeta de Flavio Etcheto, y cuando Gus desaparece de la pantalla y solo queda el eco de su voz, se acerca a Charly y quedan solos frente a frente. Tremendo, too much, un instante de moco y piel de gallina.
Mon Laferte interviene de manera presencial y se despacha con una interpretación notable, Un Millón De Años Luz quedó redonda además por que la excepcional ejecución de guitarra de Simón, hijo de Zeta, es de antología. Continúa Persiana Americana con el vídeo de Fernando Ruiz Díaz, todo está marchando bien, pero ocurre un pequeño desfase en la sincronía del vídeo con la música en vivo, aún así, el público está cantando efusivo, corea al unísono siguiendo el patrón rítmico y canta muy fuerte toda la letra de la canción, el detalle seguramente será subsanado para las siguientes presentaciones.
Prófugos con Juanes, es otro momento karaoke que pudo ir enlazado a Nada Personal, una canción que sorprendentemente, quedó fuera del set list.
Es el retorno de Gus, la magia que produce el uso de los multitracks hace posible que los tres vuelvan a tocar "juntos" sin nadie más que los acompañe en el stage, Primavera 0 parecía un ensayo de rutina, con los tres músicos afiatados y muy cancheros, cada quien concentrado en su instrumento, la ejecución quedó estupenda.
Soda Stereo en Lima. 3 de marzo 2020. Foto: Renzo Sánchez
Charly deja la batería, toma el micrófono y se dirige al público: "Gracias!, gracias por acompañarnos en toda nuestra historia, ustedes son parte de nuestra historia y de nuestras vidas, gracias Perú, gracias Lima, los queremos, los amamos!", acto seguido, el público responde coreando "olé olé olé Soda, Soda" aparecen los invitados presenciales y todos se confunden entre abrazos, un momento inolvidable para sellar el punto final de esta historia.
Queda claro que más que un concierto de Soda Stereo, es una celebración que Zeta y Charly querían compartir con amigos músicos y fans. Al finalizar la gira Me Verás Volver del 2007, habían quedado pendientes nuevos proyectos por hacer, tras la fatalidad del 2010, esa posibilidad de reunión y hasta quizá de hacer un nuevo disco se desvaneció para siempre, la experiencia con Cirque du Soleil en 2017, juntó a los músicos sobrevivientes quienes encontraron en los multitracks una cantidad de registros que sirvieron para elaborar versiones raras para el espectáculo En El Séptimo Día, entonces se dieron cuenta de algo, que podían hacer magia.
Considerando que existía de por medio una necesidad natural de superar la frustración de no poder tocar en vivo sabiendo que existen infinidad de bandas tributo tocando música de Soda Stereo en la actualidad, Charly y Zeta toman la decisión de hacerlo ellos mismos y de ésta manera emprenden el proyecto a pesar de las críticas y los maleteos que nunca faltan.
Soda Stereo en Lima, gira Gracias Totales. Foto: Renzo Sánchez
El resultado ha sido satisfactorio, la experiencia es fascinante, el concepto es novedoso y se ajusta a los tiempos que vivimos, la memoria de Gus es respetada hasta el mínimo detalle, ahora no hay líder y ninguno de los dos sobrevivientes asume esa posta, por esa razón no hablan con el público mas que lo necesario, siguen siendo los compañeros de perfil modesto que acompañaban la figura imponente de Gus, vale también destacar lo siguiente: la cohesión que existe entre los músicos es tan fantástica, que deja la impresión que una renovada convivencia sagrada con Soda Stereo es posible en el tiempo, acaso sería factible una nueva conformación con Coleman y Roly en las violas? nunca hay que descartar nada, cuando se cierra una etapa se abre otra, por más absurda que suene la idea.
Todo comenzó en los albores del nuevo milenio, cuando los Beatles sobrevivientes deciden grabar dos canciones nuevas con la voz de Lennon para la trilogía de álbumes Anthology. Queen hizo reingeniería conceptual apelando a recitales cargados de emotividad y sus shows ahora son multitudinarios, Judas Priest se repotenció con nuevos músicos, Foreigner ahora es una franquicia y no toca ninguno de sus miembros originales, KISS también ya dejó abierta esa posibilidad cuando pasen al retiro, los sobrevivientes de Nirvana tocaron con Kim Gordon (Sonic Youth) y el célebre Paul McCartney con quien incluso, grabaron algunas canciones, ni qué decir de los combinados imposibles tipo Metallica-Lady Gaga o Metallica-Lou Reed y en efecto, hay que mencionar los espectáculos de hologramas como los de Ronnie James Dio y Michael Jackson.
En fin, para cerrar la idea, los experimentos están a la orden del día, es como si la industria de la música estuviera pasando por una era de tribulaciones (parafraseando las biblicas) en la que se están probando todas las fórmulas posibles para alargar el legado e influencia de las estrellas de cara al futuro. Pero solo el tiempo, los fans y la historia tienen la última palabra.
En fin, para cerrar la idea, los experimentos están a la orden del día, es como si la industria de la música estuviera pasando por una era de tribulaciones (parafraseando las biblicas) en la que se están probando todas las fórmulas posibles para alargar el legado e influencia de las estrellas de cara al futuro. Pero solo el tiempo, los fans y la historia tienen la última palabra.




