The Strokes en el festival Vivo X Rock 2019 Lima, Perú. Foto: Renzo Sánchez
The Strokes era una de las bandas más esperadas de los últimos tiempos, y que se haya logrado su 1ra presentación en la capital en tiempos de crispación político-social, pre y post disolución del congreso, ha sido notablemente satisfactorio.
Aquel 23 de noviembre de 2019, como bien lo ilustró mi amigo G Suálar, que en medio de estallidos sociales en la región, Lima parecía "una burbuja" invulnerable ante cualquier factor exógeno que pudiera afectar siquiera alguno de los seis eventos masivos que se realizaban esa fecha en la capital.
Al Vivo X Rock en el Estadio de la U. San Marcos se sumaba con apenas 11 días de producción, una final de Copa Libertadores en el Monumental, que por cierto, pudo haber significado el completo colapso de la ciudad, pero no ocurrió, por el contrario, sorprendentemente las principales arterias de Lima estuvieron fluídas para cualquier transporte, tanto así que Fito Páez logró cumplir con sus compromisos en ambos eventos sin ningún problema y éste servidor llegó a San Marcos en tiempo inusitado. No sé a que atribuirle ésta rareza, será evolución en la conciencia ciudadana que dejó sus autos en casa previendo el colapso del transito? quizá.
Al Vivo X Rock en el Estadio de la U. San Marcos se sumaba con apenas 11 días de producción, una final de Copa Libertadores en el Monumental, que por cierto, pudo haber significado el completo colapso de la ciudad, pero no ocurrió, por el contrario, sorprendentemente las principales arterias de Lima estuvieron fluídas para cualquier transporte, tanto así que Fito Páez logró cumplir con sus compromisos en ambos eventos sin ningún problema y éste servidor llegó a San Marcos en tiempo inusitado. No sé a que atribuirle ésta rareza, será evolución en la conciencia ciudadana que dejó sus autos en casa previendo el colapso del transito? quizá.
La sinceridad ante todo, mi único interés de asistir al evento era para ver a Interpol y The Strokes, bandas que con los Franz Ferdinand, The Hives, The White Stripes, Hot Hot Heat, The Killers, Arctic Monkeys, Yeah Yeah Yeahs, Muse, entre otras, abanderaban esa escena de New Rock Revolution que rescató el Rock n Roll para el nuevo milenio.
Aunque llegué tarde por asuntos laborales, me perdí a Interpol, lo siento, la cagué. Pero me consuela que ya sean caseritos, si tocaron en Lima dos veces en éste año, entonces volverán pronto.
Slipknot en Lima. Festival Vivo X Rock 2019. Foto: Renzo Sánchez
Sin embargo, pude observar parte del show de los Slipknot. Son matemáticos, bien cuadrados, baterías demoledoras, guitarras motosierra, Corey Taylor es un líder para una gran masa de millenials que estuvo presente en el recinto, combina bien vozarrones de black metal con su timbre de voz real, en un tramo del show Taylor se dirige al público y propone levantar la mano a los que ven por primera vez a la banda y a los que han asistido a las dos presentaciones en la ciudad. No recuerdo los títulos de las canciones, perdonen, no soy seguidor de Slipknot y es la primera vez que escucho algunas de sus canciones completas.
THE STROKES
Cerca de las 9:30 estaba donde siempre suelo ubicarme, en medio del crowd, pero hacía calor, no corría aire, caía una garúa rala que por momento invadía el espacio de frescura, pero ya sentía que me estaba ahogando, tuve que abandonar ese lugar y me fuí más atrás, hasta que me ubiqué al lado derecho de la torre de monitoreo, por lo menos estaba más tranquilo, más fresco y no tenía que soportar tantos empujones y tanto humo a mi alrededor, en fin, el tiempo, la edad, no pasan en vano, pero ahí estoy, en la batalla y con las botas puestas.
Con algunos minutos de retraso, suena la música introductoria que siempre suelen poner en sus shows, se trata del tema Thor Is Like Inmortal del trío The Fucking Champs, ni bien termina el segmento, los Strokes entran precisos con Heart In a Cage. La parafernalia luminotécnica está increíble, Casablancas canta con un estilo que me lleva a asociarla con la voz de Iggy Pop en sus épocas berlinescas. Continúan con YOLO, efectivamente solo se vive una vez, aunque ésta es la primera y no hay primera sin segunda dice el dicho.
The Modern Age, que buenos punteos, simples, cachacientos y desgrampados como los de Keith Richards. Siguen los temas New York City Cops con una simulación de sirena de patrullero policial y que mejor empalme que un tema que sugiera estar bajo control, Under Control.
Estamos con ritmos pegajosos que te invitan a mover los pies, a mi alrededor están bailando, fuman, sueltan bocanadas, algunos se conocen completas las canciones, cantan, otros simplemente observan las incidencias, entre los que me incluyo, a poca distancia, una discusión entre un flaco alto que discute con una chica pero no son pareja, la chica resuelve el problema echándole el vaso de cerveza en la cabeza y se va con su acompañante más adelante, luego el flaco alto es reprochado por la chica que lo acompañaba, en fin, escenas de la fauna millenial que a nadie le importó.
Que bacán escuchar Hard To Explain en vivo, los sincopados del baterista Fabrizio Moretti son altamente excitantes, el bajo de Nikolai Fraiture y las guitarras de Nick Valensi y Albert Hammond Jr, destellan una rítmica mortal que con la voz de Julian Casablancas se complementan en perfecta armonía. Ni bien finaliza la canción, Casablancas se dirige al público con una palabras por demás halagadoras, algunas frases las alcanzo a entender y otras con ayuda de una chica que domina perfectamente el inglés: "Hola!, Ohhh Perú, me inclino ante ti....amo el Perú, no voy a mentir, me encanta, sé que parece que todo el mundo dice eso en todas partes, pero nunca digo eso, nunca, porque soy un bastardo cínico y odioso, pero amo el Perú".
The Strokes en Lima. Foto: Renzo Sánchez
Casablancas charla por unos segundos con el baterista, mientras desde el crowd, se escuchan voces al unísono clamando por Machu Picchu y sí señores, a los primeros acordes es aclamada con una fuerte ovación, cabe precisar que la tocan por primera vez desde la gira del 2016.
I Can´t Win es otro temazo de rítmica mortal, le siguen On The Other Side, la superpilera Reptilia, Meet Me In The Bathroom hasta que hacen un alto antes de presentar Razorblade, durante esos minutos Albert Hammond Jr interactúa con el público, camina hacia su lado izquierdo del stage y Casablancas le pregunta "es verdad que tu abuelo es peruano?" a lo que el guitarrista, contestó, "sí, mi abuelo es de aquí" señalando el piso con su dedo, el público reacciona profundamente emocionado. What Ever Happened cierra éste puñado de canciones y abren paso a un set de clásicas.
Is This It, es la que le da título al álbum debut del 2001, la espectacular Soma que hace referencia al Mundo Feliz del escritor Aldous Huxley y por supuesto, la frenética Someday para dar paso al encore.
The Strokes en Lima. Festival Vivo X Rock 2019. Foto: Renzo Sánchez
El final no podía ser más espectacular, Juicebox reafirma el ritmo, el sentido garagero, proto-punk, a go go que por cierto, es inevitable linkear con la reminiscencia y legado de The Stooges, y para dejar por sentado éste principio, los muchachos de Nueva York cierran el show con la celebrada Last Nite, que hoy por hoy, es algo así como el I Can´t Get No (Satisfaction) del nuevo milenio.
Los Strokes son avasallantes, sus canciones duran poco, 3:30 minutos en promedio, el show en Lima se desarrolla tan rápido que cuando acaba a la hora con quince minutos aproximadamente, queda la sensación de que faltaron canciones. Por comentarios en las redes, youtube, conocidos y extraños, coinciden en lo mismo, quizá se trate de una estrategia de marketing o quizá, como los Ramones, es su media de tiempo para no llegar al punto de saturación y tedio, aunque éstos últimos solían pasarse de revoluciones con la velocidad y sus shows terminaban en menos de una hora.